BUÑUEL Pagina nueva 2

BUÑUEL, Luis 

Cineasta español (Calanda, Aragón, 1900-México, 1983). Estudió en el colegio de los jesuitas, en Zaragoza. En Madrid, se unió a Gómez de la Serna, Federico García Lorca y a la generación del 1927. Como ellos, escribía poemas. Llevó la sección cinematográfica de la Gaceta Literaria (1927), dirigió, el primer cine-club español y trabajó en París, como ayudante de Epstein . Un perro andaluz escrita en colaboración con Dalí facilitó su adhesión al movimiento surrealista. "El surrealismo me reveló que en la vida existe un sentido moral del que el hombre no puede eximirse-diría- . El me llevó a descubrir que el hombre no era libre." Su película La edad de oro (1930) suscitó los ataques de la derecha y fue finalmente prohibida. Los surrealistas publicaron entonces un manifiesto defendiéndole: "Buñuel ha formulado una hipótesis sobre la revolución y el amor que afecta a lo más profundo de la naturaleza humana..." Tras volver a España, rodó Las Hurdes/Tierra sin pan , documental sobre las Hurdes comarca desheredada donde la miseria alcanzaba límites de bestialidad: el gobierno republicano lo prohibió. Se convirtió en el hombre clave de Filmofono, empresa madrileña que se había creado con el fin de producir películas populares y de envergadura; fue productor ejecutivo de cuatro de esas películas en vísperas de la guerra civil, poniéndose más tarde a disposición de las autoridades republicanas y montando el filme de propaganda España 1937 . El final de la contienda le sorprendió en Estados Unidos, donde se encontraba trabajando en el Museo de Arte moderno de Nueva York. Se instaló más tarde en México, donde rodó con regular continuidad de 1946 a 1955, aportando algunos toques personales a la producción comercial del país. Los olvidados (1950), premiado en Cannes, hizo recordar a la crítica su talento, pero no le supuso un mayor margen de autonomía inmediata. Ejerció un mayor control de sus temas y se permitió de manera progresiva una mayor libertad en la dirección. Ensayo de un crimen/La vida criminal de Archibaldo de la Cruz , abrió las puertas a las primeras coproducciones francesas ( Así es la aurora , La muerte en este jardín , Los ambiciosos ); en ellas abordaba generalmente temas políticos, con más medios, pero también con una mayor densidad y esquematismo. Las coproducciones con Estados Unidos ( Robinsón Crusoe , La joven ) parecen hallarse más cerca de su universo. Nazarín su mayor éxito junto con Él de su primera etapa mexicana anunciaba ya su Viridiana (1970), rodada en España y por la que le fue concedida la Palma de Oro del festival de Cannes. La película trajo consigo el escándalo y el Vaticano la acusó de sacrílega. Buñuel no consiguió hasta los sesenta años la independencia necesaria para la plenitud de una madurez sometida hasta entonces a las exigencias económicas y artísticas del cine. Un perro andaluz y La edad de oro prefiguraron los temas y el estilo de sus grandes películas posteriores. La primera asoció imágenes oníricas y exaltó el deseo erótico. En la segunda Buñuel denunció los obstáculos hallados en el seno de la sociedad burguesa y que tenían su origen en la moral cristiana. Esa acusación iba acompañada por una subversión de los valores establecidos y por un homenaje, entonces blasfemo, a Sade. Un perro andaluz , se apartó del formalismo, tan de moda entonces en el seno de la vanguardia francesa. A Buñuel no le gustaban los experimentos inútiles, los efectos ópticos ni los trucos. Pretendía recrear una realidad poética, rasgar el velo de la percepción, sacudir al espectador, invitarle a "mirar con otros ojos" ( Vigo ). La edad de oro , no se contentaba con la ambigüedad. Ponía toda la carga libertaria del surrealismo "al servicio de la revolución". En los inicios del cine sonoro, innovó, por medio de la disociación de sonido e imagen, el diálogo en off y el empleo de la música (clásica y pasodoble). Con un contrapunto de Brahms como música de fondo, el crudo testimonio de Tierra sin pan , es de una ferocidad apenas retenida. Los buenos sentimientos no son apropiados y es este punto el que establece la gran diferencia entre Los olvidados y el neorrealismo contemporáneo. Buñuel prefería la lucidez y la rebelión a la piedad y el humanitarismo. El padre Lizzardi ( La muerte en este jardín ), Nazarín y Viridiana demuestran que la caridad (virtud cardinal del cristianismo) no sólo es un paliativo ineficaz sino también un instrumento de sumisión. También en política, el humanista ( Así es la aurora ) y el reformista ( Los ambiciosos ), aunque simpáticos, fracasan. Del anticlericalismo ( El gran calavera , La hija del engaño/Don Quintín el amargao , por Ej.), Buñuel pasó a la crítica de los fundamentos de la civilización cristiana; su rechazo del dogma se convirtió en actitud filosófica, rechazaba las simplificaciones, las verdades inamovibles, las oposiciones tajantes ( La Vía Láctea ). El realismo no era suficiente y lo imaginario formaba también parte de la realidad. "El cine es la mejor arma para expresar el mundo de los sueños, de las emociones, del instinto", decía. Durante años, esa parte oscura del ser humano solo se vio reflejada, en muy pequeñas dosis, en sus películas mexicanas, en algunas escenas oníricas o de ensueños despiertos ( Los olvidados , Subida al cielo ). El deseo, reprimido o asumido, va impregnando cada vez con mayor fuerza a sus personajes ( Susana/Demonio y carne , El bruto , Él , Abismos de pasión/Cumbres borrascosas , Ensayo de un crimen , La joven ). 

Después de El ángel exterminador y Bella de día ( Belle de jour) sueño y realidad volvieron a ser los vasos comunicantes tan queridos por André Breton. Buñuel sembraba la confusión, no se ceñía a las reglas del relato lógico, cartesiano; abandonó la sicología, la sociología y otros puntos de apoyo de la verosimilitud novelesca, chocó de frente con las coordenadas del tiempo y del espacio, le gustaba despistar y tomar atajos, en definitiva obligó al público a emprender una rearticulación y una nueva interpretación de las imágenes, un poco como sucedía con las novelas-maqueta-para montar de Cortázar. Recurrió a obras literarias, en especial de Pérez Galdós (Nazarín y Tristana) Mirbeau (Diario de una camarera), Kessel (Bella de día), Loys (Ese oscuro objeto del deseo ). Sus adaptaciones implicaron siempre profundas manipulaciones que afectaban a la estructura del relato y a los personajes, y también transposiciones de época y de país. En sus películas la cámara se mueve muy a menudo, pero lentamente, sin florituras, de modo casi imperceptible, funcional, limitando con sus encuadres los cortes dentro de las secuencias. Esta sobriedad, confundida a veces con un cierto clasicismo, se apoyaba en escenas muy bien estructuradas. Buñuel dejó de lado la progresión dramática y acumuló los episodios, bien siguiendo un desplazamiento temporal y espacial (el viaje, típico de la novela picaresca) o bien como ocurre con sus últimas películas creando una estructura más compleja. De La edad de oro a El fantasma de la libertad , mostró una especial predilección por los encadenamientos entre asociaciones de imágenes o de ideas. Esta última llevó al extremo la ruptura de las reglas narrativas; frustraba voluntariamente lo que el espectador esperaba y le incitaba a romper con su forma habitual de ver y de entender las cosas. A Buñuel le gustaban la simetría y las estructuras dualistas en sus guiones, para así negar mejor los esquemas dualistas del pensamiento (el bien y el mal se confunden con demasiada frecuencia en la vida). Para la realización de este trabajo, contó con tres colaboradores habituales: Luis Alcoriza (diez películas, de El gran calavera a El ángel exterminador , pasando por Los olvidados), Julio Alejandro (Abismos de pasión/Cumbres borrascosas Nazarín, Viridiana , Simón del desierto, Tristana) y Jean-Claude Carriere (en las seis películas rodadas por Buñuel en Francia, de Diario de una camarera a Ese oscuro objeto del deseo ). La extraña humanidad de sus películas trae a nuestras mentes al Goya de las pinturas negras y de los Caprichos. Esos monstruos "engendrados por el sueño de la razón", poseen una vitalidad animal de la que carecen los bellos protagonistas de los que el director critica las normas de conducta ( Nazarín , Viridiana ). Marginados y rechazados por la sociedad, su conducta escapa a la dicotomía inocencia-perversión, como en los niños para los que no existe el pecado. El abundante bestiario reunido por este apasionado de la entomología, es una prueba de los instintos reprimidos por los convencionalismos sociales. Ferviente admirador del género burlesco americano, Buñuel no abandonó jamás el humor. Esto le impidió caer en el espíritu de demostración del cine de tesis, aun tratando los temas más serios: racismo y colonialismo ( Robinsón Crusoe , La joven ); las filigranas de la religión ( Simón del desierto , La Vía Láctea ) la concepción patriarcal y posesiva del amor burgués ( Tristana , Ese oscuro objeto del deseo ) y su corolario la dependencia femenina ( Diario de una camarera , Bella de día , Tristana ) el comportamiento de una clase social cuyos rituales (las comidas, el adulterio) criticó duramente en sus películas, de La edad de oro a El discreto encanto de la burguesía pasando por El ángel exterminador . En todos sus filmes se pueden detectar una serie de juegos y de procedimientos surrealistas: objetos que no cumplen su cometido original, "objetos simbólicos de múltiple funcionamiento", colage (visual y/o sonoro), parodia, repeticiones, acumulaciones dependiendo del azar objetivo. Al lado retórico de la metáfora, Buñuel prefiere el poder poético de la imagen surrealista (sujeta a una interpretación psicoanalítica en tanto que símbolo inconsciente, pero bastante alejada del símbolo académico). Los elementos personales, sublimados y transformados, son numerosos, ya sea en cuanto al erotismo, a la vejez, o a las inquietudes políticas y artísticas del autor. El misterio era para él "el elemento esencial de toda obra de arte", y por eso quiso suscitar en el espectador la duda sobre la perennidad del orden existente, según las palabras de Engels que hizo suyas. Como antes dinamitó el melodrama interior, con ironía y afán de superación ( La hija del engaño/Don Quintín el amargao ), cultivó después los finales inesperados, destruyendo cualquier hecho o planteamiento anterior ( Bella de día , La Vía Láctea ) o repitiendo la acción ( El ángel exterminador ). La franqueza con la que abordó el erotismo, desde sus manifestaciones infantiles al voyeurismo, onanismo, fetichismo, travestismo, no excluía empero el pudor ni el recurso a la sugestión, incluso a la gravedad, pues Buñuel era consciente del lazo conflictivo entre Eros y Thanatos ( Ensayo de una crimen , El ángel exterminador , Bella de día ). Solicitado, famoso (en 1972 le fue concedido un Oscar ) Buñuel siguió siendo, a pesar de ello, inaccesible, desconcertante, irreductible: un espíritu libre, único.

    FILMOGRAFÍA

Año

1928

1930

1932

1947

1949

1950

1950

1951

1951

1951

1952

1952

1952

1953

1953

1954

1955

1955

1956

1958

1959

1960

1961

1962

1963

1965

1966

1968

1969

1972

1973

1977

Título original

            


      

Un chien andalou

L'âge d'or

Terres sans pain

Gran Casino

El gran calavera

Los olvidados

Susana

Una mujer sin amor

La hija del engaño

Subida al cielo

Él

El bruto

Robinson Crusoe

Abismos de pasión

La ilusión viaja en tranvía

El río y la muerte

Ensayo de un crimen

Cela s'appelle l'aurore

La mort en ce jardin

Nazarín

La fièvre monte à El Pao

The Young One

Viridiana

El ángel exterminador

Le journal d'une femme de chambre

Simón del desierto

Belle de jour

La Voie Lactée

Tristana

Le charme discret de la bourgeoise

Le fantôme de la liberté

Cet obscur objet du desir